Nueva imagen de la Nebulosa de la Hélice en el infrarrojo
El telescopio VISTA de 4,1 metros del Observatorio Europeo Austral (ESO), en Cerro Paranal (Chile), ha capturado una nueva y llamativa imagen de la Nebulosa de la Hélice, NGC 7293. Esta imagen, tomada en luz infrarroja, revela filamentos de gas frío, invisible para imágenes tomadas en luz visible, además de descubrir un rico fondo de estrellas y galaxias. La Nebulosa de la Hélice es uno de los ejemplos más cercanos y destacables de nebulosa
planetaria. Se encuentra en la Constelación de Acuario, a unos 700 años luz de la Tierra. Es un objeto complejo compuesto de polvo, material ionizado y gas molecular, desplegado en una
hermosa e intrincada forma de flor y brillando en el violento resplandor que desprende la intensa luz ultravioleta desde la estrella enana blanca central. El anillo principal de la Nebulosa de la Hélice tiene un tamaño de unos dos años luz. Sin embargo, el material de la nebulosa se expande desde la estrella hasta una distancia de, al menos, cuatro años luz. Esto resulta evidente en esta imagen infrarroja, ya que pueden verse las manchas rojas de gas molecular en la mayor parte de la imagen. Pese a que resulta difícil de ver, el resplandor del tenue gas emitido es fácilmente captado por los detectores especiales de VISTA, que son muy sensibles a la luz infrarroja. La poderosa visión del telescopio VISTA de ESO también revela una fina estructura en los anillos de la nebulosa. La luz infrarroja puede atravesar el polvo oscurecido y el gas caliente e ionizado para mostrarnos cómo se organiza el gas molecular, más frío. El material se acumula en filamentos que irradian desde el centro y toda la visión se asemeja a un despliegue de fuegos artificiales en el cielo. Aunque puedan parecer pequeños, esos filamentos de hidrógeno molecular, conocidos como nudos cometarios, son aproximadamente del tamaño de nuestro Sistema Solar. Las moléculas que contiene son capaces de sobrevivir a las radiaciones de altas energías de la luz que emana de la estrella moribunda precisamente porque se condensan en esos nudos, que a su vez son protegidos por el polvo y el gas ionizado que puede verse en las imágenes tomadas en el rango óptico. Aún se desconoce cómo se han originado los nudos cometarios.
